Beber los vientos por alguien. No sólo pasa en las películas

Beber los vientos por alguien. No sólo pasa en las películas

Carmen Espinosa Pintos No hay comentarios
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Si al comienzo del artículo no te suenan las palabras dependencia emocional, piensa en las películas. En ellas es muy frecuente encontrar personajes que se desviven por su pareja. Pero como muy bien dice el título, no solo ocurre en las películas. A medida que vayas leyendo el artículo es muy probable que las ideas que en él aparecen empiecen a encajarte con alguna amiga, amigo o familiar, ya que este tipo de relaciones son más frecuentes de lo que creemos.

La dependencia emocional es la necesidad afectiva extrema que tiene una persona hacia su pareja y en general hacia las parejas que tenga a lo largo de su vida. La diferencia entre el amor y la dependencia radica en que la persona que ama quiere a otra persona y el que depende, necesita al otro.

Se genera un círculo vicioso en el que la persona dependiente disminuye su posición y su autoestima y su pareja aumenta más su poder

Es muy frecuente que las personas que son dependientes emocionales hayan tenido pareja desde la adolescencia y si es posible tratarán de tener pareja siempre. Son personas que no comprenden su vida sin el otro. Hasta tal punto que le endiosan, consideran que es perfecto. Las consecuencias de este tipo de relación son muy visibles cuando se produce una ruptura, ya que la persona dependiente tratará de mantener la relación a cualquier precio y si no fuera posible, buscará otra persona que ocupe el vacío de la anterior pareja.

Mientras están en pareja las personas dependientes suelen tener una pasión excesiva por el otro. Son muy frecuentes los celos y la posesividad. Su late motiv es estar con la otra persona.

La palabra que mejor define este tipo de relaciones es el desequilibrio. Este tipo de vínculos son como una balanza en la que el dependiente siempre pierde peso en la relación y la persona de la que depende lo gana. Podemos ver esta descompensación afectiva en diferentes comportamientos. Es generalizado el sacrificio que hace la persona dependiente en sus aspectos individuales, en pro de los de la pareja. En situaciones de conflicto, la persona dependiente se echa a sí misma la culpa de lo ocurrido. Y apenas tiene vida social si no es con la otra persona.

Entonces, ¿por qué se perpetúan estas relaciones? En ellas se genera un círculo vicioso en el que la persona dependiente disminuye su posición y su autoestima y su pareja aumenta más su poder. Por lo que cada vez es más complicado abandonar estas dinámicas relacionales desiguales.

 

Éstas son algunas pinceladas sobre dependencia emocional. Si al leer el artículo te ha surgido alguna duda o quieres contactar con una psicóloga en Madrid u online, hazlo llamándome al 695306662 o enviándome un correo a contacto@psicologacarmenespinosa.com

 

 

Carmen Espinosa Pintos

Carmen Espinosa Pintos

Psicóloga en Madrid

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